Biostar M760 256GB Disco Duro SSD PCIe Gen3x4 NVMe 1.3
Biostar M760 256GB Disco Duro SSD PCIe Gen3x4 NVMe 1.3

Biostar M760 256GB Disco Duro SSD PCIe Gen3x4 NVMe 1.3

Marca: BIOSTAR

EAN: 2531032615422

P/N: SA122PME36

Discos Duros SSD | Discos Duros PCIe | Discos Duros

62,33 €
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Claves para decidir

El Biostar M760-256GB es un SSD NVMe en formato M.2 2280 pensado para dar agilidad a un PC o portátil compatible sin complicaciones: arranques más rápidos, menos esperas al abrir programas y mejores tiempos de carga frente a un SSD SATA.

  • NVMe sobre PCIe 3.0 x4: reduce latencia y hace que el sistema se sienta más reactivo que con SATA, sobre todo en uso de sistema operativo.
  • Formato M.2 2280: el tamaño más habitual (22 x 80 mm) para montarlo directo en placa base o portátil con anclaje 2280.
  • Velocidades secuenciales publicadas: hasta 3600/1850 MB/s para cargas y copias donde predomina el trabajo secuencial (no todas las tareas escalan igual).
  • TRIM y S.M.A.R.T.: útil para mantener el rendimiento con el tiempo y vigilar el estado de la unidad desde herramientas del sistema.
  • Capacidad de 256 GB: encaja muy bien como disco de sistema y apps; si vas a acumular juegos grandes o vídeo pesado, compensa subir a 500 GB o 1 TB.

Si tu equipo tiene ranura M.2 con soporte NVMe, es una actualización directa; si esa ranura es solo M.2 SATA, no es la unidad adecuada aunque el conector se parezca.

Características

Capacidad
256 GB
Formato
M.2 2280
Interfaz
PCIe 3.0 x4
Protocolo
NVMe 1.3
Lectura secuencial (máx.)
Hasta 3600 MB/s
Escritura secuencial (máx.)
Hasta 1850 MB/s
Funciones
TRIM, S.M.A.R.T.
Disipador
Sin disipador

Descripción del producto

Un SSD NVMe Gen3 para que el equipo responda sin esperas

El Biostar M760-256GB está pensado para el uso más común de un NVMe: convertir un PC de sobremesa o un portátil compatible en una máquina que arranca antes, abre aplicaciones con más rapidez y reduce tiempos de carga frente a unidades SATA. En un equipo de oficina, estudio o uso doméstico, ese salto se nota especialmente cuando el disco hace de unidad principal.

Su formato M.2 2280 (22 x 80 mm) lo hace fácil de encajar en la mayoría de placas y muchos portátiles, y al trabajar con PCIe 3.0 x4 y NVMe 1.3 aprovecha el carril correcto cuando tu ranura M.2 está preparada para NVMe. Aquí conviene ser muy preciso: hay equipos con ranuras M.2 que aceptan solo unidades SATA, y en ese caso este SSD no te servirá.

En capacidad, 256 GB tienen sentido cuando lo quieres como disco de sistema (SO + programas + archivos de trabajo) o como segunda unidad para separar proyectos ligeros. Si tu idea es instalar varios juegos grandes o trabajar con bibliotecas de foto y vídeo con crecimiento constante, es el típico escenario en el que merece más la pena subir de capacidad que apurar el espacio desde el primer mes.

Otro punto práctico: al venir sin disipador, depende más de la ventilación del equipo. Si tu placa base incluye disipador para M.2, úsalo; si el SSD va bajo la GPU o en una caja muy compacta, un flujo de aire razonable evita que el calor se convierta en el cuello de botella.

Como alternativa cercana, si tu equipo solo admite M.2 SATA o buscas una compatibilidad más amplia con hardware antiguo, un SSD SATA (M.2 SATA o 2,5") te evita el problema. Si tu ranura sí es NVMe y te preocupa el espacio, el cambio realmente rentable suele ser el mismo modelo o gama pero en 500 GB o 1 TB.

Tabla de especificaciones

Marca Biostar
Serie M760
Modelo M760-256GB
Tipo SSD interno
Capacidad 256 GB
Factor de forma M.2 2280
Interfaz PCIe 3.0 x4
Protocolo NVMe 1.3
Lectura secuencial (máx.) Hasta 3600 MB/s
Escritura secuencial (máx.) Hasta 1850 MB/s
Tipo de memoria 3D TLC
TRIM
S.M.A.R.T.
Disipador Sin disipador
Dimensiones 22 x 80 x 3,5 mm
Voltaje de funcionamiento 3,3 V
Temperatura de funcionamiento 0-70 °C
Sistemas operativos Windows, Linux, macOS

Detalles del producto

Es para mí

Sí, si...

  • Quieres un NVMe M.2 2280 para acelerar el sistema operativo y las cargas en un equipo compatible con PCIe.
  • Tu uso es oficina, estudio, navegación y apps generales, y valoras más la respuesta que la capacidad.
  • Vas a usarlo como disco principal con una instalación limpia o como unidad secundaria para separar proyectos y documentos.
  • Tienes disipador M.2 en la placa o una caja con ventilación correcta y no te preocupa montar un SSD sin disipador integrado.

Mejor otro, si...

  • Tu ranura M.2 es solo SATA o tu equipo no soporta NVMe: en ese caso necesitas un M.2 SATA o un SSD SATA de 2,5".
  • Vas a instalar varios juegos grandes o trabajar con bibliotecas pesadas: 256 GB se quedan cortos y compensa subir de capacidad.
  • Tu equipo concentra calor justo en la zona del M.2 (GPU encima, mini caja sin flujo): prioriza un modelo con mejor solución térmica o usa el disipador de la placa.
  • Tu prioridad es escritura sostenida para cargas largas y frecuentes: en ese perfil suelen encajar mejor gamas con ficha más orientada a trabajo intensivo.

Cómo usar

Cómo montarlo y dejarlo listo sin perder tiempo

  • Confirma que tu ranura M.2 soporta NVMe (PCIe) y no solo M.2 SATA. En portátiles y algunas placas, el conector puede ser el mismo pero la compatibilidad cambia.
  • Revisa que tienes anclaje 2280 (tornillo y separador). Si falta el tornillo, no fuerces el montaje.
  • Si tu placa trae disipador M.2, instálalo; si no, procura que la zona tenga ventilación, especialmente si el SSD queda cerca o debajo de la GPU.
  • Si va a ser el disco principal, instala el sistema operativo en el NVMe y deja el disco antiguo como secundario (o clona solo si tienes claro el proceso).
  • Tras el primer arranque, comprueba el estado con herramientas S.M.A.R.T. y deja activado TRIM en tu sistema para mantener el rendimiento a lo largo del tiempo.

Razones para comprar

Actualización inmediata frente a SATA

Si vienes de un SSD SATA o de un HDD, el salto en respuesta del sistema es el motivo real para montar un NVMe como este.

M.2 2280, el formato que encaja en la mayoría

El tamaño estándar facilita el montaje en placas actuales y en muchos portátiles con anclaje 2280, sin adaptadores.

PCIe 3.0 x4 para no quedarse en el carril corto

Una vez confirmada la compatibilidad NVMe, el enlace x4 evita el cuello de botella típico de soluciones más limitadas.

TRIM y S.M.A.R.T. para uso diario

Dos funciones prácticas: mantener el rendimiento con el tiempo y poder vigilar el estado del SSD desde el sistema.

Capacidad pensada para sistema y programas

256 GB encajan especialmente bien como unidad de arranque y aplicaciones; si tu biblioteca crece, el salto lógico es subir de capacidad.

Preguntas frecuentes (FAQ)

Depende: necesitas que la ranura M.2 soporte NVMe (PCIe). Si tu M.2 es solo SATA, este SSD no es compatible aunque el conector sea similar.

256 GB funcionan bien para sistema operativo y programas, o como unidad secundaria. Si vas a instalar varios juegos grandes o guardar vídeo y fotos en local, 500 GB o 1 TB suelen dar una experiencia mucho más cómoda.

Es un SSD NVMe para M.2 que trabaja sobre PCIe 3.0 x4 (NVMe 1.3). No es una unidad M.2 SATA.

No incluye disipador. Si tu placa trae disipador M.2, lo recomendable es usarlo; si no, con una ventilación normal suele ser suficiente, pero en cajas compactas o con la GPU encima conviene cuidar la temperatura.

Sobre todo, más respuesta del sistema y menos esperas en cargas cuando el disco trabaja como unidad principal. Si tu equipo no soporta NVMe o quieres compatibilidad máxima, SATA sigue siendo la opción sencilla.

No: son cifras máximas en transferencias secuenciales bajo condiciones concretas. En el uso diario manda también la latencia y el tipo de acceso, y ahí un NVMe suele sentirse más ágil que SATA aunque las cifras no se mantengan siempre.

TRIM ayuda a que el SSD gestione mejor los bloques liberados y sostenga el rendimiento con el tiempo. S.M.A.R.T. te permite consultar indicadores de estado y salud de la unidad desde herramientas del sistema.

Información extra

Marca: Biostar

Publicado:
Última actualización:
31/03/2026
Revisado por:
Héctor Rubio Pita (Editor de hardware y almacenamiento)

El Biostar M760-256GB es un NVMe M.2 2280 de 256 GB para quien quiere que el equipo responda rápido sin irse a capacidades grandes. Si tu ranura M.2 es NVMe, el salto frente a SATA se nota desde el primer arranque; si es M.2 SATA, necesitas otra unidad.

Si lo vas a llenar con juegos o material pesado, el punto de mejora más inteligente no es cambiar de interfaz: es subir de capacidad y olvidarte de la gestión constante de espacio.

Metodología y control de calidad

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