En Hardware Online, los servidores no son un simple equipo más: son el corazón que garantiza la continuidad y la eficiencia de cualquier infraestructura tecnológica. Ya sea para gestionar datos, alojar aplicaciones críticas o almacenar información, contamos con soluciones en servidores diseñadas para profesionales, pequeñas oficinas y grandes centros de datos. Nuestro catálogo combina fiabilidad, rendimiento y escalabilidad para cubrir desde necesidades básicas hasta proyectos empresariales avanzados.
Explora nuestras subcategorías de servidores
Hemos organizado la categoría de servidores en subcategorías pensadas para diferentes escenarios de uso. Encuentra la solución que mejor se adapte a tu negocio:
- Servidores en Rack: ideales para empresas que necesitan alta densidad y eficiencia en sus centros de datos. Su formato compacto permite optimizar espacio sin renunciar a un rendimiento profesional.
- Servidores en Torre: la opción versátil y robusta para oficinas pequeñas o medianas que buscan potencia en un formato sencillo de implementar.
- Sistemas NAS: imprescindibles para almacenamiento en red y entornos colaborativos. Simplifican el acceso, la gestión y la seguridad de los datos compartidos.
- Unidades de Expansión de Almacenamiento: amplía fácilmente tu capacidad y gestiona grandes volúmenes de información con flexibilidad total.
- Armarios Rack: protege tus equipos y organiza tu infraestructura con seguridad y accesibilidad.
- Cajas Rack: solución práctica para proteger y gestionar servidores en cualquier entorno profesional.
Consejos prácticos para elegir el servidor adecuado
Sabemos que seleccionar el servidor ideal puede resultar complejo. Estos consejos te ayudarán a tomar la decisión correcta:
- Evalúa tus necesidades: define si tu prioridad es almacenamiento, hosting, virtualización o gestión de datos sensibles. Cada subcategoría responde a un escenario distinto.
- Considera el espacio: un servidor en torre es perfecto para espacios reducidos. En entornos corporativos y centros de datos, los servidores en rack optimizan espacio y eficiencia.
- Planifica a futuro: apuesta por soluciones escalables. Complementa tu servidor con armarios rack, unidades de expansión o NAS para crecer a la par que tu negocio.
Marcas destacadas en servidores
En Hardware Online trabajamos con marcas reconocidas en el sector, como HP Enterprise, DELL y Synology. Estas firmas garantizan innovación, soporte global y soluciones fiables para empresas que no pueden permitirse interrupciones en su infraestructura. Confiar en nuestras marcas es apostar por la durabilidad, el rendimiento y la tranquilidad a largo plazo.
Ventajas de comprar servidores en Hardware Online
- Precios competitivos: soluciones de alto nivel con la mejor relación calidad-precio.
- Envío rápido: recibe tu pedido en tan solo 24–48 horas para que tu proyecto no se detenga.
- Soporte especializado: equipo técnico a tu disposición para resolver dudas y ayudarte en la configuración.
- Garantía oficial: todos los servidores están respaldados por fabricantes líderes.
Descubre la mejor solución para tu infraestructura
Desde un servidor en torre para tu oficina hasta sistemas NAS colaborativos, pasando por armarios rack y unidades de expansión, en Hardware Online encontrarás equipos que elevan la eficiencia de tu empresa. ¡No esperes más para fortalecer tu infraestructura tecnológica!
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Descubre servidores en torre diseñados para oficinas y pymes.
Servidores para Empresas y Profesionales | Hardware Online
Un servidor no es “otro equipo” más: es la pieza que sostiene procesos, datos y aplicaciones críticas. Elegirlo bien afecta directamente a la disponibilidad del negocio, la productividad de los equipos y la seguridad de la información. En esta guía te ayudamos a tomar decisiones con criterio: qué formato te conviene (rack o torre), cuándo apostar por NAS, cómo dimensionar CPU, RAM, almacenamiento y red, y qué aspectos de seguridad y escalabilidad no puedes pasar por alto. Todo ello, con recomendaciones prácticas y caminos de compra claros dentro de nuestra categoría de servidores
Cómo compran hoy las empresas: criterios que realmente importan
El patrón de compra varía según el tamaño y la madurez de TI, pero hay constantes: 1) continuidad de servicio (redundancia, monitorización y soporte), 2) escalabilidad (crecer sin rehacerlo todo), 3) seguridad (desde el hardware al dato), 4) coste total de propiedad (no sólo el precio). En el benchmark de e-commerce técnicos es habitual que la categoría destaque: formato (rack/torre), foco PyME/Profesional, marcas empresariales, y filtros por uso (virtualización, almacenamiento, backup). Este enfoque, además de facilitar la decisión, reduce devoluciones e incidencias en implantación.
Formatos de servidor: rack vs torre (y cuándo considerar un NAS)
Servidores en rack
Los equipos en rack están pensados para densidad, orden y gestionabilidad en salas técnicas. Su altura se expresa en “U” (1U, 2U, 4U…), y suelen ofrecer: bandejas hot-swap de discos, fuentes redundantes, raíles para mantenimiento sin desmontaje, y BMC/IPMI para gestión remota. Son la elección natural cuando ejecutas múltiples servicios, necesitas crecer con rapidez o vas a consolidar cargas de trabajo vía virtualización. Si priorizas disponibilidad, piensa en RAID con discos hot-swap, dobles PSUs y red de 10GbE en adelante. ? Ruta de compra: Servidores en rack.
Servidores en torre
Un servidor en torre es la puerta de entrada más simple para oficinas y despachos: instalación rápida, acústica contenida y mantenimiento asequible. Aunque su formato recuerde a un sobremesa, hablamos de plataformas con RAM ECC, controladoras profesionales, posibilidad de múltiples bahías y opciones de red avanzadas. Excelente para AD/DNS, ERP/CRM medianos, impresión, ficheros departamentales y copias locales. Si prevés crecimiento, busca chasis con bahías libres, slots PCIe para NICs de 10GbE o HBA de almacenamiento, y capacidad de ampliar memoria sin cambiar placa/base. ? Ruta de compra: Servidores en torre.
Cuándo elegir un NAS
Un NAS no compite con un servidor generalista, lo complementa. Si tu cuello de botella es el archivo colaborativo, el backup y el acceso remoto, un NAS empresarial ofrece permisos granulares, snapshots, replicación, apps de sincronización y escalabilidad modular. Ganas en velocidad LAN y control del dato (compliance, soberanía, costes predecibles). Puedes integrarlo en arquitecturas híbridas combinándolo con nubes públicas para retención o DR. ? Ruta de compra: Sistemas NAS.
Casos de uso y dimensionamiento
Virtualización de servidores y escritorios
Para consolidar cargas (AD, base de datos, web, correo, VDI…), la virtualización reduce hardware, energía y superficie, a la vez que facilita snapshots, alta disponibilidad y recuperación rápida. Recomendaciones: CPUs con más núcleos y buen IPC, mínimo 64 GB de RAM ECC (mejor 128 GB si alojas VMs intensivas), almacenamiento NVMe para el datastore y cabinas/expansiones cuando crezca el pool. En red, 10GbE/SFP+ para backbone y VLANs separadas para gestión, almacenamiento y producción. La monitorización (hardware y VMs) no es opcional: te adelanta incidencias y planifica capacidad.
Servidor de ficheros y copias de seguridad
En file-servers manda la capacidad, la integridad y la recuperación. Combina discos de gran tamaño con una controladora que permita RAID 6/60 y hot-spares. Añade snapshots frecuentes (minutos) y replicación a un segundo destino (NAS/otra sede) para cumplir la regla 3-2-1. Si tus usuarios acceden a archivos pesados (diseño, vídeo), sube a 10GbE y considera caché NVMe para acelerar índices/miniaturas. Automatiza backups por política (no por hábito manual) y evalúa cifrado en reposo para datos sensibles.
Bases de datos y aplicaciones críticas
SQL/NoSQL demandan latencia mínima y operaciones por segundo altas. Aquí prioriza CPU con alto rendimiento por núcleo, abundante RAM para cachés/buffers y almacenamiento NVMe con buen número de IOPS sostenidas. Para continuidad, RAID 10 en volúmenes de datos críticos y réplicas asíncronas a otro nodo. Divide el tráfico: red para clientes, red para réplicas y red de administración. Ajusta el SO (scheduler, swappiness, hugepages cuando proceda) y registra métricas de queries para evitar optimizar “a ciegas”.
Servidor web, correo y microservicios
La clave es la observabilidad y la elasticidad. Usa contenedores para aislar servicios, balanceadores ligeros y almacenamiento persistente bien versionado. A nivel de hardware, bastan CPUs modernas con suficientes hilos y 32–64 GB de RAM para stacks medianos. En picos, las colas de mensajes te evitarán latigazos. Para correo, endurece seguridad: TLS, DKIM, SPF, DMARC, antispam y backups frecuentes del buzón y del directorio de usuarios.
Componentes clave que marcan la diferencia
CPU
Piensa en núcleos, frecuencia sostenida y soporte de instrucciones (cifrado, virtualización). En cargas monohilo (CI/CD, DB con pocos workers) manda el rendimiento por núcleo; en VMs/containers y analítica, suma de núcleos y caché. Evita “picos” marketing: busca consistencia térmica y potencia sostenida bajo carga real (no solo benchmarks sintéticos).
RAM (ECC) y canales
La memoria ECC corrige errores y mejora fiabilidad; no la sacrifiques. Usa configuraciones balanceadas por canales para maximizar ancho de banda. Para VMs, presupón mínimo 8–16 GB por servidor virtual ligero y expande desde ahí. Recuerda que el fichero de paginación no sustituye a la RAM: es un seguro, no un atajo.
Almacenamiento: NVMe, SAS, SATA y RAID
NVMe en U.2/U.3 o M.2 para datastores y metadatos críticos; SAS para arrays de rendimiento y fiabilidad; SATA para capacidad con buen €/TB. Define el RAID por carga: 1/10 en latencia y resiliencia alta; 5/6/60 en capacidad y tolerancia a fallos múltiples; y combina con hot-spare. Controladoras con caché protegida y firmware actualizado son esenciales.
Red y puertos
Un cuello de botella común está en la red. Subir a 10GbE (SFP+ o RJ45) es una de las mejoras con mayor impacto. Planifica VLANs para separar tráfico de gestión, almacenamiento y producción. Añade agregación de enlaces cuando proceda, y prioriza cables/ópticas homologadas. No olvides la gestión remota (BMC/IPMI tipo iDRAC/iLO) con acceso segmentado.
Chasis, energía y refrigeración
El chasis condiciona bahías, ventiladores y profundidad de rack. Para continuidad, elige fuentes redundantes y con certificación de eficiencia. Mantén ruta de aire clara, aplica perfiles térmicos conservadores y registra temperaturas. En oficinas, valora el ruido; en CPDs, planifica el flujo frío/caliente.
Escalabilidad y accesorios (crecer sin rehacerlo todo)
Una arquitectura que escala reduce TCO. Empieza con el servidor adecuado y añade módulos cuando haga falta. Para aumentar capacidad de disco sin rediseñar todo, recurre a unidades de expansión de almacenamiento. Si vas a montar una sala técnica ordenada, las cajas rack y la gestión de cableado mantienen accesible el hardware y evitan errores. Si necesitas densidad desde el inicio, apuesta directamente por servidores en rack. Para despliegues por fases en oficinas, un servidor en torre ofrece un “aterrizaje suave” y evoluciona después.
Seguridad integral: del hardware al dato
La seguridad empieza en el firmware y termina en el backup restaurado. Exige arranque seguro, microcódigo y BIOS al día, BMC endurecido, usuarios y claves rotadas, y segmentación de red para gestión y producción. Cifra volúmenes sensibles, habilita MFA en consolas y aplica least privilege. En datos: snapshots frecuentes, retención por versiones, replicación fuera de la sede y pruebas periódicas de restauración. La mejor copia es la que sabes restaurar con RTO/RPO medidos.
Operación y mantenimiento: lo que evita sustos
Monitoriza variables del sistema (temperaturas, voltajes, errores ECC), servicios (latencias, colas), y negocios (SLA). Centraliza alertas, automatiza parches y programa ventanas de mantenimiento. Documenta cambios: sin runbooks, cada intervención se vuelve única —y lenta. Considera cobertura extendida de fabricante para piezas críticas; el coste de inactividad supera con creces la póliza.
Guías de compra rápidas (por escenarios)
Pequeña oficina con ficheros, impresión y copia
- Formato: torre silenciosa con 4–8 bahías.
- RAM: 16–32 GB ECC.
- Almacenamiento: RAID 1/10 en SSD para SO y RAID 5/6 para datos.
- Red: 1GbE (sube a 2.5GbE/10GbE si hay archivos pesados).
- Evolución: añade NAS para colaborar y off-site backup.
Si quieres un modelo a medida ? contactanos
PyME con virtualización ligera (2–6 VMs)
- Formato: rack 1U/2U o torre de altas prestaciones.
- CPU: multinúcleo con buen IPC.
- RAM: 64–128 GB ECC.
- Almacenamiento: NVMe para datastore + capacidad SAS/SATA.
- Red: 10GbE + VLANs segregadas.
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Empresa con base de datos y BI
- Formato: rack 2U con refrigeración generosa.
- RAM: 128 GB+ para cachés.
- Almacenamiento: NVMe alto IOPS + RAID 10 en datos.
- Continuidad: fuentes redundantes + réplicas.
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Estudio creativo / vídeo
- Formato: torre silenciosa o rack 2U con bahías frontales.
- Red: 10GbE para isos y proxies.
- Almacenamiento: gran capacidad + caché NVMe.
- Ecosistema: NAS para media y versionado.
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Marcas y ecosistemas: por qué importa el “todo junto”
Más allá de la hoja de especificaciones, el ecosistema de cada marca marca la experiencia operativa. Plataformas de gestión remota, piezas disponibles, documentación y comunidad cambian el día a día. En general, prioriza familias con trayectoria empresarial, acceso a repuestos y herramientas de administración maduras. Si sumarás un NAS, revisa integraciones (protocolos, snapshots, replicación) y compatibilidad con tu software de backup. Una compra acertada hoy ahorra horas de soporte mañana.
Checklist previo a la compra
- ¿Qué cargas concretas ejecutarás el primer año? ¿y el segundo?
- ¿Cuál es tu RTO/RPO aceptable? (marca la arquitectura de backup/replicación)
- ¿Cuánta red necesitas (GbE/10GbE/25GbE) para no estrangular al servidor?
- ¿Tu sala/armario soporta el flujo de aire y la potencia eléctrica necesarias?
- ¿Has planificado ampliaciones (bahías, RAM, NICs) sin cambiar de plataforma?
- ¿Tienes monitorización, parches y runbooks definidos desde el día 1?
Preguntas frecuentes (FAQs)
¿Qué tipo de servidor necesito para mi empresa?
Empieza por las cargas reales: ¿ficheros, virtualización, ERP/CRM, bases de datos, correo, vídeo? Si necesitas densidad, facilidad de mantenimiento y crecimiento ordenado, elige un formato rack; si buscas sencillez de despliegue en oficina y silencio, un torre solvente te dará menos fricción. Define la memoria pensando en el peor pico (no en el uso medio) y el almacenamiento por IOPS (latencia) y capacidad (TB), no solo por “tamaño”. Para continuidad, planifica RAID con hot-spares, fuentes redundantes y red de 10GbE cuando haya colaboración en archivos pesados o múltiples VMs. No descuides la gestión: BMC/IPMI con acceso segmentado, alertas y parches. Finalmente, mide el coste total: hardware + energía + soporte + tiempo de tu equipo. La mejor compra es la que equilibra rendimiento con facilidad de operación. Si la colaboración en ficheros es tu cuello de botella, incorpora un NAS para liberar al servidor principal de esa carga y simplificar permisos, versiones y backups.
¿Cuál es la diferencia práctica entre servidores en rack y en torre?
Un equipo en rack se integra en armarios de 19”, facilita cableado y mantenimiento (raíles, hot-swap frontal) y permite crecer en “U” sin ocupar más sala. Es el estándar en CPDs y en empresas con varias cargas en paralelo o con previsión de crecimiento rápido. Un torre se comporta como una estación muy robusta: ocupa menos al inicio, instala rápido y es más silencioso; ideal para oficinas y PYMEs que centralizan servicios (AD, archivos, impresión) o aplicaciones de gestión. A igualdad de hardware, el rendimiento es similar: la diferencia está en escalabilidad, gestión y acústica. Si dudas, piensa en 24 meses: ¿añadirás discos, nuevas VMs, NICs de 10GbE? En ese caso, la modularidad y el acceso frontal de un rack simplifican la vida. Si prevés pocos cambios y valoras silencio y sencillez, la torre cumple sin complejidad añadida.
¿NAS o nube para el archivo y las copias?
Un NAS bien dimensionado ofrece velocidad LAN, permisos granulares y snapshots locales con retención por versiones. Eso es oro cuando varios usuarios trabajan con archivos pesados o cuando necesitas recuperar “la versión de ayer” sin montar un operativo completo de restauración. La nube pública destaca por su elasticidad y su capa “sin hardware”, pero sus costes crecen según uso/GB/transferencia y añade dependencia de terceros. Lo óptimo para muchas pymes es un enfoque híbrido: NAS local (productividad, RTO bajo) + replicación o copia en nube (resiliencia ante desastres). Valora también el ancho de banda de subida real: sin una línea consistente, los backups en nube pierden sentido operativo.
¿Cómo dimensiono CPU, RAM y almacenamiento sin quedarme corto (ni pasarme)?
Una regla simple: dimensiona por picos y crece por módulos. En CPU, si tu carga es paralela (VMs, contenedores), prioriza núcleos; si es sensible a latencia (DB monolíticas), prioriza frecuencia sostenida. En RAM, piensa en 8–16 GB por VM ligera; sube a 32–64 GB para SQL, analítica o caches grandes. En almacenamiento, separa SO, logs y datos críticos; usa NVMe para IOPS y SATA/SAS para capacidad; define el RAID por tu tolerancia a fallos. Añade margen del 20–30% para evitar caer en saturación constante: el hardware va más fino cuando no está al 95% todos los días. Y mide: sin métricas, todo es “sensación”.
¿Qué debo exigir en seguridad y continuidad?
Desde el primer día: arranque seguro, firmware y BIOS actualizables, BMC/IPMI aislado y con MFA, y particionado de red por VLAN. En almacenamiento, RAID con hot-spares y cifrado cuando el dato lo requiera. En backup, aplica 3-2-1 (tres copias, dos soportes, una fuera) y prueba restauraciones reales con ventanas de mantenimiento. Documenta usuarios, claves y procedimientos: sin runbooks, cada incidencia es única. Por último, considera cobertura de fabricante para componentes críticos; el ahorro aparente sin soporte se evapora a la primera parada larga.
¿Que servidor necesito?
Compra servidores en rack cuando necesites densidad, crecimiento modular y mantenimiento sencillo en armario de 19”.
Descubre servidores en torre si priorizas instalación simple, acústica contenida y evolución por fases en oficina.
Explora sistemas NAS para archivo colaborativo, snapshots y acceso remoto seguro.
Añade unidades de expansión cuando la capacidad empiece a apretar y no quieras reestructurar la plataforma.
Ordena tu infraestructura con cajas rack y mejora accesibilidad y seguridad física.
Conclusión
Elegir bien un servidor es asumir que el tiempo de tu equipo y la continuidad del negocio valen más que cualquier ahorro puntual. Con las guías de arriba tendrás un mapa claro para acertar: formato adecuado, recursos equilibrados, red sin cuellos, seguridad estándar y un plan realista de crecimiento. Cuando tengas claros uso, picos, ventanas de mantenimiento y presupuesto total, el resto es ejecutar con orden. Y si necesitas contraste, nuestros especialistas pueden ayudarte a convertir requisitos en una configuración sólida y mantenible.