Lexar NQ780 512GB M.2 2280 PCIe 4.0 x4 Gen 4x4 NVMe SSD
SSD interno: Lexar NQ780 512 GB PCIe 4.0 NVMe
SSD interno: Lexar NQ780 512 GB PCIe 4.0 NVMe
SSD interno: Lexar NQ780 512 GB PCIe 4.0 NVMe
SSD interno: Lexar NQ780 512 GB PCIe 4.0 NVMe
SSD interno: Lexar NQ780 512 GB PCIe 4.0 NVMe
SSD interno: Lexar NQ780 512 GB PCIe 4.0 NVMe
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Lexar NQ780 512GB M.2 2280 PCIe 4.0 x4 Gen 4x4 NVMe SSD
SSD interno: Lexar NQ780 512 GB PCIe 4.0 NVMe
SSD interno: Lexar NQ780 512 GB PCIe 4.0 NVMe
SSD interno: Lexar NQ780 512 GB PCIe 4.0 NVMe
SSD interno: Lexar NQ780 512 GB PCIe 4.0 NVMe
SSD interno: Lexar NQ780 512 GB PCIe 4.0 NVMe
SSD interno: Lexar NQ780 512 GB PCIe 4.0 NVMe

Lexar NQ780 512 GB M.2 2280 PCIe 4.0 x4 Gen 4x4 NVMe SSD

Marca: LEXAR

EAN: 0843367140428

P/N: LNQ780X512G-RNNNG

Discos Duros SSD | Discos Duros PCIe | Discos Duros

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SSD interno NVMe para dar vida nueva a un PC o portátil con M.2 2280

El Lexar NQ780 512 GB es un SSD interno NVMe en formato M.2 2280 pensado para sustituir un disco más lento o ampliar almacenamiento en equipos con ranura compatible. Su interfaz PCIe 4.0 x4 NVMe apunta a una respuesta más inmediata al arrancar el sistema, abrir aplicaciones y cargar juegos: menos esperas en el uso diario y un escritorio más fluido cuando tu equipo ya va justo de I/O. En capacidad de 512 GB, es especialmente interesante como unidad principal para sistema y aplicaciones, o como segunda unidad para bibliotecas que quieres tener siempre “a mano” sin saturar el disco del sistema.

En números, este modelo declara hasta 6000 MB/s de lectura secuencial y hasta 2500 MB/s de escritura secuencial. En la práctica, lo que más notarás es la agilidad al mover grandes cantidades de datos (copias, instalaciones, descompresión de archivos) y la reducción de tiempos de carga frente a un HDD o un SSD SATA. El formato 80 x 22 x 2,45 mm permite un montaje limpio: sin cables de datos ni alimentación, y con un único tornillo de sujeción en la placa base.

El punto de decisión clave no es la velocidad “máxima”, sino la compatibilidad real: asegúrate de que tu ranura sea M.2 con soporte NVMe (no solo M.2 SATA) y que acepte el largo 2280. Si tu plataforma es PCIe 3.0, el SSD suele funcionar igualmente, pero el rendimiento quedará limitado por el bus. También conviene pensar en el uso: si vas a mantener escrituras largas y continuas (copias sostenidas durante mucho tiempo), la ventilación del equipo puede marcar la diferencia en consistencia de rendimiento.

Características

Capacidad
512 GB
Factor de forma
M.2 2280
Interfaz
PCIe 4.0 x4 NVMe
Lectura secuencial (hasta)
6000 MB/s
Escritura secuencial (hasta)
2500 MB/s
Dimensiones
80 x 22 x 2,45 mm
Resistencia (TBW)
300 TBW
Garantía
5 años
Temperatura de funcionamiento
0 °C a 70 °C
Temperatura de almacenamiento
-40 °C a 85 °C
MTBF
1.500.000 horas

Descripción del producto

Lexar NQ780 512GB M.2 2280 PCIe 4.0 x4 Gen 4x4 NVMe SSD

El SSD Lexar NQ780 512 GB PCIe 4.0 NVMe está orientado a quienes quieren mejorar tiempos de respuesta del equipo sin cambiar más componentes. En un PC de sobremesa, el cambio suele notarse desde el primer arranque: inicio del sistema, apertura de navegadores con muchas pestañas, suites de ofimática, herramientas de desarrollo y juegos con mapas pesados. En un portátil con almacenamiento justo o envejecido, la sensación suele ser de “equipo nuevo” porque se reduce el cuello de botella más habitual: el acceso a disco.

Su formato M.2 2280 es el estándar más extendido en placas base y portátiles que soportan NVMe. Además del largo (80 mm), aquí importa un detalle que provoca muchas incompatibilidades: M.2 no significa automáticamente NVMe. Hay equipos con ranura M.2 que solo aceptan unidades SATA; físicamente encajan, pero el sistema no las detecta. Por eso, para decidir rápido, el checklist es: ranura M.2 con soporte NVMe, largo 2280 y, si estás en portátil, confirmar que no haya limitaciones de espacio alrededor del zócalo (tornillo, chasis o cubierta).

En cuanto a rendimiento, el NQ780 declara hasta 6000 MB/s de lectura y hasta 2500 MB/s de escritura secuencial. Estas cifras ayudan a contextualizarlo como un NVMe de PCIe 4.0 x4, pero el impacto “percibido” depende del tipo de uso. Si tu día a día son archivos pequeños (documentos, cachés, muchos accesos aleatorios), la mejora viene más por la latencia y el paralelismo de NVMe que por el número de MB/s. Si mueves archivos grandes (vídeos, proyectos, bibliotecas de fotos), entonces sí verás transferencias más cortas, especialmente al copiar desde/ hacia otra unidad rápida.

Si tu plataforma es PCIe 3.0, este SSD suele ser utilizable: funcionará en modo retrocompatible, pero quedará limitado por el ancho de banda disponible. En ese escenario, sigue teniendo sentido si te interesa el formato M.2 y el salto a NVMe, aunque no alcances el techo de PCIe 4.0. En equipos donde la ranura comparte líneas con otros puertos (caso típico: algunas placas base), es importante revisar el manual: a veces, al ocupar una M.2, se deshabilita algún puerto SATA o se reduce el ancho de banda de otra ranura.

Para cargas continuas (instalaciones largas, copia de grandes carpetas de forma repetida, creación de imágenes de disco), el factor que más condiciona la consistencia es la temperatura. En la información disponible se indica 0 °C a 70 °C como temperatura de funcionamiento y -40 °C a 85 °C en almacenamiento. En sobremesa, la solución suele ser simple: un flujo de aire razonable o el disipador de la propia placa si lo incluye. En portátiles finos, conviene asumir que la gestión térmica del equipo tendrá más peso que la cifra “hasta” de velocidad, porque el chasis limita la disipación.

En durabilidad, para esta capacidad se indica 300 TBW, una referencia útil si la unidad va a vivir como disco del sistema durante años. En la práctica, el desgaste depende de la cantidad de escritura diaria, del uso de cachés y de si trabajas con archivos temporales grandes. Para un perfil doméstico, oficina y gaming, ese dato suele ser suficiente para una vida útil prolongada. También se indica garantía de 5 años, que encaja con el uso como unidad principal o de ampliación en un PC o portátil compatible.

Qué encaja mejor con este SSD

Actualización de equipo de trabajo: si tu cuello de botella es abrir proyectos, compilar, mover archivos o lanzar varias aplicaciones a la vez, un NVMe M.2 suele aportar el mayor salto por euro sin tocar CPU o RAM. Gaming: mejora tiempos de carga y reduce stuttering asociado a streaming de datos en títulos que cargan recursos constantemente. Portátiles: el montaje M.2 elimina cables y suele ser una actualización limpia, siempre que el acceso a la tapa sea sencillo y el equipo soporte NVMe.

Lo que conviene revisar antes del montaje

Confirma que el equipo soporta M.2 2280 NVMe y, si tu placa tiene varios zócalos M.2, identifica cuál ofrece el mejor enlace (al chipset o directo a CPU, según plataforma). Verifica también si el sistema tiene tornillo y separador para 2280, y prepara un destornillador de precisión. Si vas a clonar el sistema, asegúrate de tener un método de copia (por ejemplo, usando un adaptador M.2 a USB) o planifica una instalación limpia del sistema operativo.

Tabla de especificaciones

Nombre comercial Lexar NQ780 512GB M.2 2280 PCIe 4.0 x4 Gen 4x4 NVMe SSD
Marca Lexar
Tipo SSD interno NVMe
Capacidad 512 GB
Factor de forma M.2 2280
Interfaz / bus PCIe 4.0 x4 NVMe
Lectura secuencial (hasta) 6000 MB/s
Escritura secuencial (hasta) 2500 MB/s
Dimensiones 80 x 22 x 2,45 mm
Resistencia (TBW) 300 TBW
Garantía 5 años
Temperatura de funcionamiento 0 °C a 70 °C
Temperatura de almacenamiento -40 °C a 85 °C
Resistencia a golpes 1500G, duración 0,5 ms, media onda seno
Resistencia a vibraciones 10-2000 Hz, 1,5 mm, 20G, 30 min/eje (X,Y,Z)
MTBF 1.500.000 horas
Formato físico M.2 (ancho 22 mm, largo 80 mm)
Compatibilidad básica Equipo con ranura M.2 2280 compatible con NVMe
Notas de rendimiento Velocidades “hasta”; el rendimiento real puede variar

Detalles del producto

Es para mí

Sí, si…

  • Tu equipo tiene ranura M.2 2280 con soporte NVMe y quieres una mejora clara en arranque, cargas y respuesta general.
  • Buscas un SSD interno NVMe para sistema y aplicaciones sin complicarte con cables.
  • Te encaja la relación capacidad/rendimiento de 512 GB para uso doméstico, oficina o gaming.
  • Quieres aprovechar PCIe 4.0 x4 NVMe en una plataforma compatible, con margen para futuras ampliaciones.

Mejor otro, si…

  • Tu ranura es M.2 pero solo admite SATA: necesitas un SSD M.2 SATA, no un NVMe.
  • Vas a trabajar con escrituras largas y continuas y priorizas una escritura secuencial más alta que 2500 MB/s.
  • Sabes que te vas a quedar corto con 512 GB desde el primer mes por juegos, bibliotecas o proyectos.
  • Tu portátil limita mucho la disipación y buscas una solución enfocada a consistencia térmica en cargas sostenidas.

Cómo usar

Cómo instalar y empezar a usar el Lexar NQ780 (M.2 2280 NVMe)

  1. Comprueba en el manual de tu placa base o portátil que la ranura es M.2 con soporte NVMe y que admite el largo 2280.
  2. Actualiza la BIOS/UEFI si tu fabricante recomienda una versión concreta para compatibilidad con unidades NVMe.
  3. Apaga el equipo por completo, desconéctalo de la corriente y, en sobremesa, pulsa el botón de encendido unos segundos para descargar energía residual.
  4. Abre el equipo y localiza la ranura M.2. Retira el tornillo del soporte 2280 (y el disipador de la placa si lo hubiera).
  5. Inserta el Lexar NQ780 512 GB en la ranura con un ángulo de aproximadamente 30°, alineando la muesca del conector, y baja la unidad hasta el soporte.
  6. Atornilla la unidad sin forzar. Si tu placa tiene disipador M.2, vuelve a colocarlo (si lleva almohadilla térmica, retira el film protector antes de montar).
  7. Enciende el equipo y entra en BIOS/UEFI para confirmar que el SSD aparece detectado en almacenamiento NVMe.
  8. En el sistema operativo, inicializa el disco desde la herramienta de gestión de discos, crea partición y formatea si lo usarás como unidad secundaria.
  9. Si lo vas a usar como disco principal, clona el sistema desde tu unidad anterior o realiza una instalación limpia y selecciona el SSD como destino.

Razones para comprar

Velocidad de lectura pensada para cargas rápidas

Con lectura secuencial declarada de 6000 MB/s, es una elección sólida para mejorar tiempos de carga del sistema, juegos y aplicaciones pesadas cuando tu plataforma soporta PCIe 4.0 x4 NVMe.

Formato M.2 2280: instalación limpia y sin cables

El estándar M.2 2280 evita cableado y simplifica el montaje. En cajas compactas o portátiles, también ayuda a mantener el interior ordenado y con menos puntos de fallo mecánico.

Escritura hasta 2500 MB/s para copias frecuentes

La escritura secuencial de 2500 MB/s encaja bien para mover proyectos, instalar bibliotecas y hacer copias de seguridad, siempre dentro del comportamiento real de cada plataforma.

Durabilidad indicada: 300 TBW en 512 GB

Los 300 TBW dan una referencia concreta para valorar el uso como disco principal en un PC doméstico u oficina, con escrituras diarias normales y uso mixto.

Diseño compacto: 80 x 22 x 2,45 mm

Las dimensiones 80 x 22 x 2,45 mm facilitan el montaje en equipos donde el espacio alrededor del zócalo M.2 es ajustado, especialmente en portátiles.

Garantía de 5 años para una actualización a medio plazo

La garantía de 5 años está alineada con el uso como mejora “definitiva” de almacenamiento: montar, olvidarse y aprovechar la agilidad del NVMe durante varias generaciones de software.

Preguntas frecuentes (FAQ)

No. Debe ser una ranura M.2 que soporte NVMe (PCIe). Además, el tamaño es M.2 2280, por lo que el equipo debe aceptar el largo de 80 mm.

Se refiere a velocidades secuenciales declaradas: hasta 6000 MB/s de lectura y hasta 2500 MB/s de escritura. El rendimiento real puede variar según plataforma, temperatura y tipo de carga.

Suele funcionar por retrocompatibilidad, siempre que la ranura sea NVMe. Eso sí, el rendimiento quedará limitado por el enlace PCIe 3.0 del equipo.

Indica el tamaño físico del módulo: 22 mm de ancho y 80 mm de largo. En este modelo se indican 80 x 22 x 2,45 mm.

Para la capacidad de 512 GB se indica una resistencia de 300 TBW.

Depende del equipo y del uso. En sobremesa con buen flujo de aire suele bastar con el disipador de la placa si lo incluye. En portátiles o en escrituras sostenidas, la temperatura del conjunto puede influir en la consistencia.

Se indican 0 °C a 70 °C en funcionamiento y -40 °C a 85 °C en almacenamiento.

En la información aportada se indica 5 años de garantía.

Además de la instalación sin cables, el salto principal suele estar en la respuesta general y en el rendimiento en cargas donde NVMe aprovecha mejor el paralelismo. En este caso, el SSD declara velocidades secuenciales de hasta 6000/2500 MB/s, por encima de lo habitual en SATA.

Información extra

Marca: Lexar

Publicado:
Última actualización:
23/01/2026
Revisado por:
Héctor Rubio Pita (Experto en Hardware e Inteligencia Artificial)

El Lexar NQ780 512 GB es una actualización clara si tu equipo tiene ranura M.2 2280 con soporte PCIe 4.0 x4 NVMe (o si vienes de un disco más lento y quieres subir a NVMe). Sus cifras declaradas de 6000 MB/s de lectura y 2500 MB/s de escritura encajan con un uso enfocado a cargas rápidas y transferencias, y los 300 TBW aportan una referencia de durabilidad para uso mixto.

Para acertar, lo más importante es validar compatibilidad (NVMe vs SATA y tamaño 2280) y pensar en el escenario térmico del equipo, especialmente en portátiles. Con esas dos comprobaciones hechas, es un SSD interno NVMe que se integra de forma limpia y aporta una mejora tangible en el uso diario.

Metodología y control de calidad

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